Oriana Favaro, mucho más que una cantante
Oriana Favaro
Oriana Favaro el el rol de Norina en Don Pasquale

Oriana Favaro es una de las cantantes argentinas más destacadas de estos últimos años. Entre otras obras, ha protagonizado Cosi fan Tutte y Don Giovanni de Mozart, Romeo y Julieta de Gounod y estos días la encuentran en el importante rol de Norina en Don Pasquale, la obra maestra de Donizetti. El Apasionado la entrevistó poco antes de asumir este papel.

El Apasionado - ¿Qué expectativas tenés con respecto a esta nueva producción de Buenos Aires Lírica, Don Pascuale de Donizetti?

Oriana Favaro - Mis expectativas fundamentalmente tienen que ver con lograr el mejor resultado que pueda tanto musical como escénico, con disfrutar el proceso de ensayos y funciones y que el público salga feliz de haber sido parte del espectáculo.

E A – ¿Cómo preparás la parte actoral de tu representación de Norina?

Oriana - La parte actoral la preparo partiendo tanto del texto como de la música que canta, las inflexiones, las cuestiones rítmicas y de fraseo. Todo eso te habla de un carácter del personaje que trato de representar. También tengo una idea del personaje, de las emociones que atraviesa y de su desarrollo escénico, pero lo termino de construir en la interacción con el director de escena, en este caso André Heller – Lopes y con los compañeros de elenco. En cuanto a ponerle el cuerpo, ahí le presto mucha atención a lo que me dice André. Él tiene una idea muy clara y estética sobre cómo Norina camina, se mueve, gesticula , mira,  que por estar él como observador puede captar cuando hago agua y ahí refuerza o insiste sobre ciertas posturas y eso realmente me ayuda mucho a corporeizarla y no sólo desde un lugar de lo visual sino que ese caminar o moverse también me genera un afecto interno que se intensifica con la parte musical y viceversa.

E A – ¿Qué dificultades te parece que encierra la interpretación musical de tu personaje?

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Pura emoción al final de Romero y Julieta

Oriana - Norina es pura chispa, inquietud, picardía y esas características se escuchan claramente en la ópera, en las coloraturas, las apoyaturas o el vuelo del fraseo y creo que eso puede ser una de las dificultades más grandes; el representar con la voz esas características musicales que reflejan a este personaje. Otra de las dificultades específicamente de esta puesta es que hay muchas acciones en escena que requieren de un resto de aire para poder cantar a pesar de estar agitada, pero eso entra dentro de la cuenta de la adrenalina de salir a encarar determinadas escenas…!

E A – Te he visto brillar en Cosi fan Tutte y en Don Giovanni, ambas de Mozart y en Romero y Julieta de Gounod. Son estilos y épocas diferentes musicalmente hablando. ¿Cuál es el estilo musical con el cual podés rendir más con tu voz?

Oriana - No creo que pueda darte una respuesta homogénea. Creo que depende de muchos factores: no todos los roles de un mismo compositor son iguales, no siempre los cantantes estamos iguales ante un rol, incluso ante la oportunidad de cantar un mismo rol varias veces. Cada una de ellas es diferente y también es muy probable que nos encuentre siendo diferentes a nosotros mismos, tanto en lo vocal como en lo personal, lo cual nos proveerá de una interpretación diferente cada vez.  En términos generales y hablando estrictamente de ópera creo que Händel y el Barroco en general, Mozart, el Belcanto y algunas óperas de compositores franceses me sientan muy bien. La música de Cámara también es un género que me fascina, especialmente Strauss, Brahms, Mahler y Schubert.

E A – ¿Cómo y a qué edad se te ocurrió que en el futuro tenías que ser cantante lírica?

Oriana - La verdad es que nunca se me ocurrió así tan claramente. Fue recién cuando ya cantaba que decidí dedicarme al canto y esa decisión fue producto de tener fuertes sensaciones de plenitud, de placer y libertad cuando estaba sobre un escenario. En ese momento tenía 29 años. Sentí que no podía desoír ese llamado interno tan fuerte y bueno, no me equivoqué. Tomar la decisión de “ser cantante” fue un punto de inflexión en mi vida. De todas formas, no es sólo una cuestión de ser “cantante lírica” sino de justamente “estar en un escenario”. Esa es la fuerza que me mueve y por el momento es la ópera y la música la que me brinda esa gran posibilidad de aunar dos disciplinas que adoro: cantar y actuar. Si no era la ópera seguramente hubiera sido algún otro recurso que no descarto en absoluto para un futuro no tan lejano… y lo cierto es que estar en el escenario representa para mi un estado ideal y una gran parte de mi felicidad como persona. 

E A – ¿A quiénes tuviste como maestros de canto y qué te dejó cada uno de ellos?

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En el estupendo Don Giovanni de Lombardero

Oriana - Bueno, es imperioso comenzar desde el primer inicio, que fue con quien hoy es una querida amiga y referente, Mónica Boffino. Con ella aprendí las bases fundamentales del canto y por sobre todo, me insufló de una gran pasión, la misma pasión con que ella canta o enseña. Luego estudié unos meses con Nino Falzetti del cual asenté lo referente al apoyo, la respiración y como cantar libremente pronunciando las vocales como realmente suenan sin cubrirlas de más o de menos. Más tarde, cuando ingresé al Instituto del Teatro Colón, tuve como maestro de canto a Ricardo Ortale quien además de haber sido un gran talento innato tenía enormes conocimientos sobre voces femeninas, especialmente sobre sopranos, además de un oído privilegiado. Con Ricardo nos entendíamos casi sin hablar y lo que más valoro de él fue que me ayudó a lograr más volumen en mi voz, a conocerme más desde lo vocal y a cantar pensando siempre en la cuestión interpretativa. También tomé unas pocas clases con Luis Gaeta y digo pocas porque justo fue el año en que yo estaba embarazada y ya las últimas clases de Abril (tenía fecha para mediados de mayo) Luis bromeaba con el hecho de que si seguía cantando tendría que atender el parto en la clase… pero sí aprendí con el que cantar es una cosa que no tiene que ver necesariamente con generar un sonido estruendoso sino con proyectar claramente la voz. Hoy en día trabajo con Alejandra Malvino con quien todavía estamos en proceso de mejorar ciertos aspectos y justamente por estar “en proceso” deberé contarte más adelante sobre los resultados, que por el momento, ya han sido muy positivos…!

E A – ¿Qué música te gusta escuchar cuando no estás escuchando ópera o clásica?

Oriana - En general, no escucho ópera salvo para interiorizarme de algún rol. Sí soy más de escuchar música clásica, pero mis gustos son bastante eclécticos con preferencia por el rock and roll y el hard rock de los años 60 y 70 pudiendo escuchar desde Led Zeppelin, Pink Floyd,  ACDC, Aerosmith, The Rolling Stones, Buika, Kusturica, Cesaria Evora, Janis Joplin, Nortec Collective, entre otros y sigo escuchando ofertas…!

E A – Me sorprende la música que escuchás, Led Zep, Janis, Aerosmith!!! Toda mi vida admiré a esos grupos, crecí con esa música y todavía la escucho cada vez que puedo. Bien por vos! Sabés, muchos cantantes me dicen que no escuchan ópera, eso es muy bueno, de esta forma tienen una visión más amplia, y desde otra perspectiva.

Oriana - Si!… aaaamo el rock and roll y creo definitivamente que es fundamental nutrirse de otros géneros para hacer música!

E A – Excelente premisa. Te agradezco mucho que hayas accedido a hacer este reportaje, y antes de despedirme, te hago la última pregunta, que estoy seguro a muchos les interesa: luego de protagonizar esta ópera, ¿en qué otros proyectos vas a trabajar?

Oriana - Luego de Don Pasquale estaré en Bodas de Figaro haciendo Condesa, Flauta Mágica donde estreno la Reina de la Noche, en Rusalka para BAL, Pájaro de Fuego y Parsifal en el Colón y Musetta en la Bohème en el Argentino.

E A – Muchas gracias Oriana!

Escribo, tomo fotografías artísticas y analizo música clásica y rock, literatura, historia medieval y me atrevo con las noticias de Argentina y del mundo.

One Response to “Oriana Favaro, mucho más que una cantante”

  1. Lydia, Responder

    El estupendo Don Giovanni es de Mozart, lo de Lombardero fue una vulgaridad.

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