Malaysia Airlines: El vuelo MH370 y la verdad en las noticias

Malaysia AirlinesSin lugar a dudas lo que ha ocurrido con el vuelo de la línea aérea Malaysia Airlines ha sido algo extraordinario e inusual. Incluso dos semanas después de su desaparición todavía no se saben las causas de su desvío. Aunque aparentemente habrían aparecido sus restos sobre el Océano Indico en las últimas horas, falta mucho todavía para resolver este enigma. Pero no nos quedemos con eso,  la consideración de esta nota va dirigida en otro sentido. Un misterio como este fue capaz de mantener en vilo a toda la población mundial, sin excepciones, durante quince días, y la fascinación sigue intacta. Millones de palabras invadieron todos los medios de prensa mundiales, en todos los idiomas, para cubrir la nota del año, o mejor, la nota más atrayente de lo que va del siglo. Periodistas, escritores, políticos y habladores de todo el mundo se preocuparon en poner por escrito o dijeron en voz alta en los distintos medios sus teorías sobre lo sucedido con el avión de Malaysia Airlines. Un movimiento de fuerzas pocas veces visto detrás de una noticia. Si hemos de ser justos debemos reconocer que la noticia tenía, y tiene todavía, un halo de misterio. El poder que lo misterioso tiene sobre el ser humano es casi infinito. Casi no hay quien se resista a leer noticias con este componente casi mágico. Todos saben, o deberían saber eso. Entonces: ¿Qué decir del comportamiento de la prensa? Y de toda la gente que opinó sobre la tragedia. De manera compulsiva, todos hablan y hablan sobre lo que ha pasado. ¿Terrorismo? ¿Secuestro? ¿Confabulación de los pilotos de Malaysia Airlines? Quien sabe… Lo cierto es que después de muchos días, a quién le puede sorprender esto, se descubrió que el gobierno de Malasia (y probablemente la compañía Malaysia Airlines también) ocultó información, y los familiares de quienes viajaban en el avión están furiosos. Ahora el gobierno de Malasia dice que todos están muertos, que el avión de Malaysia Airlines cayó, y los familiares no le creen. Y con razón.

A pesar de las consideraciones dadas sobre el tema no es la razón de esta nota dar opinión sobre el caso, ni referirse siquiera al mismo como tal. La intención es mostrar de qué manera se maneja la información en los altos niveles de gobierno de la mayoría, por no decir de todos, los países del mundo. Y también en las grandes compañías, como es el caso de Malaysia Airlines, que se manejan como un pequeño gobierno independiente.

Podría resumirse en estos principios:

1) Nunca decir la verdad de inmediato, solamente por las dudas.

2) Si en algún momento se descubre que la verdad puede perjudicarnos, ocultarla todo el tiempo que sea necesario, cualquiera sea el costo.

3) Si se lastima, se hace sufrir o se angustia a terceros al no revelar la verdad, no importa, el país es más importante que cualquier grupo insignificante de personas.

4) No se aceptará ayuda internacional cuando se desea que la verdad no sea revelada, o se aceptará si no queda otra opción, pero manteniendo a los demás totalmente desinformados.

5) Negar siempre los hechos que se quiere ocultar, aún cuando llegue el tan temido momento en que la verdad sea evidente para todo el resto del mundo.

6) Cuando no se pueda evitar decir la verdad, se debe mandar un impersonal mensaje de texto a los interesados. Con ello se despersonaliza la información, aunque se indigne todo el planeta.

Esta fue, más o menos, la línea informativa del gobierno malasio. Pero será la misma línea que han tenido y que tendrán, en otros casos que han sucedido o que sucederán en el futuro, la del gobierno norteamericano, o el chino, el ruso o el de Australia e incluso el de un país como la Argentina donde todos creemos que sabemos la verdad de todos los casos. Los gobiernos saben que faltan a la verdad, a la ética, incluso a la moral más básica. Pero lo hacen por un objetivo cualquiera que para ellos es mayor: el de la seguridad, el de mantener la paz, o cualquier otro motivo que los preocupe. Quizás simplemente lo hagan para evitarse dar demasiadas explicaciones. Todo vale para ocultar la verdad. Hasta ahí ninguna sorpresa, más de lo que todos conocemos. Pero yo me pregunto: Los periodistas de los medios nacionales, internacionales, chicos, medianos, grandes, enormes, ¿Por qué les siguen el juego? ¿Acaso es porque los compran? ¿O es porque son incapaces y faltos de imaginación? ¿Para vender más? ¿Es que no les importa nada? Seguramente he de pecar de inocente, pero de todas formas es algo que me intriga. No existe razón para que el periodismo repita las mentiras de los gobiernos o en este caso también de la compañía Malaysia Airlines. No existe razón para que publiquen teorías, algunas descabelladas, otras tontas, pocas razonables, pero ninguna totalmente probada. Eso solamente contribuye al desconcierto y a la desinformación.

Es por eso que se necesita un periodismo serio y confiable, que en estos momentos escasea, por no decir que no existe, salvo medios absolutamente independientes. Si la compañía Malaysia Airlines o el gobierno de Malasia deseaban que no se encuentre el avión, por cualquier razón, el periodismo mundial contribuyó a facilitarles el trabajo. Y eso es algo inaceptable.

 

Escribo, tomo fotografías artísticas y analizo música clásica y rock, literatura, historia medieval y me atrevo con las noticias de Argentina y del mundo.

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