Tosca de Puccini en el Colón. Muy buena

Tosca de Puccini en el Colón

Marcelo Alvarez
Marcelo Alvarez

Una noche de lujo vivió el Teatro Colón. Una puesta en escena que el inolvidable Roberto Oswald utilizó para Tosca en 1992/93/98 y 2003. Nada menos que su gran compañero de trabajo Aníbal Lápiz fue el director de escena y encargado del vestuario, mientras que Christian Prego trabajó en la escenografía y Rubén Conde fue el iluminador. Y eso no fue todo: Marcelo Alvarez volvió luego de más de 20 años de ausencia, Eva Maria Westbroeck hizo el rol de Tosca y el prestigioso Carlos Alvarez se encargó del malvado Scarpia. Y además de todo eso, la Dirección Musical fue de Carlos Vieu, el director del Coro Miguel Martínez y el director del Coro de Niños César Bustamante. Por último el resto del elenco fue formado por cantantes muy solventes, una garantía.

Un verdadero lujo juntar semejante calidad de nombres que según creo no tiene parangón desde la fecha de reapertura en 2010. Sin embargo el espectáculo, que fue muy bueno, podría haber sido mucho mejor. Ahora voy a explicar por qué. Tosca es mi ópera preferida de Puccini, su música expresa gran cantidad de sentimientos encontrados que se producen durante las acciones que Luigi Illica y Giuseppe Giacosa dramatizaron en base a La Tosca de Victorien Sardou. Es una música expresiva, magistral, por lo que pasa de representar la simpatía a los celos, de la alegría al peligro, de la imposición al ruego, a la locura de la tortura, a la falsa libertad, al asesinato, etc. Por eso hace falta una mano muy experta para poder expresar todos esos sentimientos en la música escrita por el gran maestro. Y en ese sentido el Director, el maestro Carlos Vieu, junto con la Estable, hicieron un trabajo excepcional. La música de Puccini vibró con cada nota, se sintió la belleza, el ardor y la pasión que el maestro italiano le puso y que la hizo inmortal.

Carlos Alvarez
Carlos Alvarez

En la escena no fue lo mismo. Grandes cantantes pero cuya marcación actoral fue apenas correcta, cuya expresividad no fue del todo bien dirigida. La escenografía fue bellísima, de ensueño, de una época y de una persona que gustaba de trabajar con intelecto y sabiduría unidas a una pasión innegable. Estoy hablando de Roberto Oswald. De mayor a menor, la espectacular iglesia ideada en el primer acto dio paso a los interiores del estudio del Barón Scarpia con unos enormes ventanales y una invisible sala de torturas, que a su vez dio paso al escenario final, el lugar donde se fusila a Cavaradossi. Pero los actores no se movieron muy cómodos, con dificultades para caminar y trasladarse Eva María Westbroek y Marcelo Alvarez. El único que se movió como si estuviera en su casa fue Carlos Alvarez, de magistral tarea.

En cuanto a la línea de canto, tanto Marcelo Alvarez en el rol del pintor Mario Cavaradossi como Carlos Alvarez en la piel del Barón Scarpia han sido de una expresión, de un gusto y un refinamiento extraordinarios. El volumen de ambas voces fue más que suficiente para una sala de las más difíciles y la expresividad de ambos fue un disfrute permanente.

El tenor Marcelo Alvarez parecía tener aire de sobra en los pulmones, pero además manejó su voz con maestría, le dio a su voz todos los matices necesarios, llegó con extrema facilidad a los agudos que le requería su papel, y se lució magistralmente en las arias Recondita Armonía y E lucevan le stelle. Además cantó con un enorme entusiasmo, eso se notó y el público lo ovacionó largamente en ambos pasajes. Actuando no fue de lo mejor, pero eso a nadie le importó.

Eva María Westbroek
Eva María Westbroek

En tanto el barítono Carlos Alvarez, que nos dio una verdadera clase de canto y actuación cuando vino con José Cura a interpretar Otello de Verdi en el rol de Iago, volvió a interpretar un personaje malvado y con todos los matices esta vez en el papel del Barón Scarpia, retorcido, lascivo, cruel. Si su Iago fue magistral, su Scarpia no se quedó para nada atrás. Cada gesto, cada paso, cada movimiento suyo fue un placer, cada vez que cantó se notó que su voz está en notables condiciones, y que su inteligencia hace que el rol se meta en su piel, sin exageraciones, sin alardes. Alvarez fue Scarpia y viceversa. Magistral. Que vuelva pronto por favor.

Eva María Westbroek es sin lugar a dudas una gran cantante, aunque discreta actriz. Su Tosca fue fría, sin mayor expresividad, tanto en actuación como vocalmente hablando. Su voz sobraba para el papel, y se notó, pero no supo darle los matices que debía, no supo manejar el drama en la voz, amén de tener algún inconveniente con ciertos agudos que parecieron forzados. De todas formas es una excelente cantante con mucha experiencia y en muchos momentos su canto fue bastante solvente. Pero no logró despertar del todo los sentimientos que la pobre Floria Tosca suele causar: celos, devoción, desesperación, indignación, ofuscación, dignidad, alegría, esperanza, dolor insoportable.

Luis Gaeta con su enorme experiencia hizo un Sacristán excelente, con gran teatralidad, con buena voz y su inefable presencia que habla por sí misma. Mario de Salvo fue un Angelotti solvente con buena línea de canto y Sergio Spina definió a Spoletta con una de sus mejores actuaciones. Identificado totalmente con su jefe Scarpia, actuando con maldad y alevosía pero a la vez con terror por las reacciones de su malvado mentor en momentos adversos, siempre con su voz de tenor inconfundible y una cara de malvado que no será fácil de olvidar, algo muy difícil de lograr. El resto del elenco, Fernando Grassi, Carlos Esquivel y Julieta Unrein muy correctos, de buena labor.

Innegable el profesionalismo y la maravillosa intervención del Coro Estable y del Coro de Niños al final del primer acto. Cada vez me dejan más maravillado y lleno de música. Un placer poder escucharlos obra tras obra.

Entonces para finalizar podemos decir que una Tosca de brillantez absoluta volvió al Colón con algunas pequeñas fallas, nada es perfecto, pero redondeando una muy buena función que dio para salir muy contento del teatro, algo que no sucede todos los días.

Carlos Vieu
Carlos Vieu
Luis Gaeta
Luis Gaeta
Mario De Salvo
Mario De Salvo
Sergio Spina entre Luis Gaeta y Carlos Esquivel
Sergio Spina entre Luis Gaeta y Carlos Esquivel

Tosca de Puccini en el Colon

Escribo, tomo fotografías artísticas y analizo música clásica y rock, literatura, historia medieval y me atrevo con las noticias de Argentina y del mundo.

2 Responses to “Tosca de Puccini en el Colón. Muy buena”

  1. Hugo Alberto Ortiz, Responder

    No pude asistir al regreso de Marcelo Alvarez al Teatro Colon . De todas formas disfruté de una excelente función donde Enrique Folger , Eiko Senda ,Fabian Veloz y Gustavo Gilbert protagonizaron una perfomance excelente y donde el público recompensó con aplausos en cada uno de los dos lindísimos arias Ricondita armonia y Lucevan l.estelle .Posiblemente la figura de Senda no fue la mas adecuada en su fisique du rol , pero su voz suplio lo apuntado.
    Un párrafo aparte para los tosedores de siempre . No es justo que uno no pueda disfrutar un aria como debiera por algunos desconsiderados que no entienden o no les importa que en determinados escenarios el silencio es importantisimo.

    • Rolando Daniel Castillo, Responder

      Empecemos por el final de tu comentario, Hugo…los que tosen son lo más irrespetuoso que he visto, y no hay cómo luchar contra ellos. No lo puedo entender, que lleven caramelos, lo que sea, no hay derecho a que arruinen tantos buenos momentos. Parece que lo hicieran a propósito, es irritante y para mi, malicioso. Me imagino lo que pensarán los artistas. Y ahora vamos a la función que viste, yo dormí y no saqué entrada porque no averigüé los nombres de los que cantaban. Si hubiera sabido que cantaban Senda/Folger/Veloz, no hubiera dudado de verlos. Estoy seguro que han sido tan buenos como los principales, así que sin lugar a dudas viste un espectáculo tan de alto vuelo como le principal. Gracias por comentar!

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