Roméo et Juliette. Gounod en el Avenida
Roméo et Juliette
Roméo et Juliette. Oriana Favaro y Santiago Ballerini

Roméo et Juliette, de Charles Gounod, con libreto de Jules Barbier y Michel Carré

Dirección musical: Javier Logioia Orbe – Dirección del Coro: Juan Casasbellas –  Coreografía: Ignacio González Cano – Dirección de escena: Mercedes Marmorek – Escenografía: Nicolás Boni – Vestuario: Lucía Marmorek  – Iluminación: Alejandro Le Roux.

Juliette: Oriana Favaro – Roméo: Santiago Ballerini – Tybalt: Iván Maier – Mercutio: Sebastián Angulegui – Capulet: Ernesto Bauer – Frère Laurent: Walter Schwarz – Stéphano: Laura Polverini – Vanesa Mautner: Gertrude – Duque de Verona: Christian Peregrino – Benvolio: Darío Leoncini – Conde Paris: Alejandro Spies – Grégorio: Enzo Romano. Bailarinas y cupidos: Micaela Spina, Vanesa Turelli, Andrea Grassi. Bailarines y monjes: Manuel Firmani, Diego Restivo.

Roméo et Juliette
Roméo et Juliette. Santiago Ballerini

Función de estreno de la obra romántica de Charles Gounod basada en el texto de Shakespeare, Roméo et Juliette, este viernes 17 de octubre en el teatro Avenida. Se notó el enorme trabajo de este montaje. El excelente elenco ha hecho un enorme esfuerzo para darnos todo su talento. El resultado final fue un buen espectáculo, que la gente agradeció aplaudiendo de pie a los principales responsables.

La obra se centra casi exclusivamente en el trágico romance de los protagonistas, aunque tiene algunas escenas de lucha y expresiones de odio entre Montescos y Caputelos, Montaigu y Capulet en el idioma de Gounod. La música, esencialmente romántica y con algunos toques fuertes de percusión en determinadas escenas, es muy bella y emotiva. Las arias y los dúos de amor entre Romeo y Julieta son de una belleza extraordinaria.

El tenor Santiago Ballerini, a quien pude disfrutar en su papel de Lord Riccardo Percy a principios de año en Anna Bolena,  fue un Romeo muy dedicado, que comenzó a actuar tímidamente pero que a partir del segundo acto se fue soltando y terminó entregando todo su talento en un papel más que difícil. Fue dueño de una voz que si bien no es de alto volumen, es bella y muy expresiva. Su actuación fue, lejos, la mejor de la noche.

A Oriana Favaro, grandiosa intérprete de Mozart, tuve la oportunidad de verla brillar en Cosi fan Tute y Don Giovanni. Es dueña de una voz de soprano privilegiada que cantó maravillosamente bien su Juliette. No tuvo fallas, su canto embelesó a todo el teatro sin excepciones. La única observación que se le puede hacer es que en un rol como este la actriz debe mostrarse enamorada, enloquecida de amor, y en su actuación solo mostró gestos estereotipados y casi nunca miró a su compañero hasta el final. Luego, cuando la obra terminó y salió a saludar, mostró una enorme emoción hasta llegar al llanto, y el público la aplaudió de pie.

Roméo et Juliette
Roméo et Juliette. Ernesto Bauer

Ernesto Bauer, a quién ya vi como Monterone en Rigoletto, y que aprecié como un buen Don Giovanni en 2013 con Juventus Lyrica, este viernes fue un correcto Capulet, padre de Juliette. Iván Maier se ha destacado entre otros papeles como Arturo en Lucia de Lammermoor, Belmonte en El Rapto en el Serrallo y Almaviva en El Barbero de Sevilla. En esta función descolló como Tybalt, el Capulet más agresivo que es muerto por Roméo en un duelo de espadas. Su clara voz de tenor atraviesa con gran facilidad la orquesta y ya está preparado para grandes papeles en cualquier sala. A Sebastián Angulegui lo veo siempre integrando el extraordinario coro del Teatro Colón. También lo vi en 2011 haciendo el papel de Enrico Ashton en Lucia de Lammermoor. En esta obra ha participado como un correcto Mercutio, el provocador amigo de Roméo. Walter Schwarz realizó una buena labor como el fraile Laurent, la brillante soprano Laura Polverini, que ha sido una gran Lucia y una Musetta de antología en La Boheme de Puccini, tuvo su gran momento de lucimiento provocando a los Capulet en su papel de Stéphano, Vanesa Mautner compuso una correcta Gertrude y mi bajo preferido para estos papeles, Christian Peregrino (Lo disfruté en Norma, Lucrezia Borgia, Macbeth entre otras) nos deleitó con el breve pero significativo pasaje del Duque de Verona. El resto del elenco estuvo al mismo nivel de los anteriores, sin fallas. Como se imaginarán, con estos excelentes cantantes a ninguna obra le puede ir mal.

El coro de Buenos Aires Lírica dirigido por Juan Casasbellas fue determinante para la obra. Sorprende el ensamble vocal perfecto en situaciones de amplia movilidad. Una nueva muestra de la profesionalidad alcanzada que siempre eleva al espectador. Gounod escribió hermosas y variadas líneas para el coro y las han cantado magníficamente bien.

En una ópera francesa que se precie no puede faltar el ballet. Las bailarinas estuvieron estupendas, bailaron con gracia siguiendo una interesante coreografía de Ignacio González Cano y pusieron una cuota más de belleza en la función.

Roméo et Juliette
Roméo et Juliette. Iván Maier, Christian Maldonado y Vanesa Mautner

 

La orquesta dirigida por el maestro Javier Logioia Orbe tuvo algunas vacilaciones al principio, y le costó ensamblar correctamente hasta pasado el primer acto. Especialmente se notó cierta falta de coordinación con los cantantes. Pero a partir del segundo acto comenzó a mejorar, logró hacer un tercer acto casi perfecto y de allí hasta el final la música de Gounod se escuchó en todo su esplendor.

La puesta de Mercedes Marmorek fue correcta, y aprovechó en su totalidad el espacio del escenario. Hubo mucha movilidad, aunque no siempre los actores se mostraron cómodos con la marcación. Especialmente en el momento en que las cortinas se llevaron a los protagonistas por delante cuando estaban en un lugar que no debían. La iluminación de Alejandro Le Roux resaltó muy bien las escenas y la escenografía de Nicolás Boni fue muy ajustada a la obra, interesante, colorida y práctica. No me gustaron, o en realidad me parecieron demasiado naif para la historia,  los corazoncitos con alas ni en enorme corazón con el cupido lleno de luces que bajó a la sala en el primer acto. El vestuario fue excelente, uno de los mejores que he visto en este teatro. No me gustaron mucho los bigotes de Tybalt, debieron ser un poco más intimidantes y no tan al estilo gracioso de Dalí. Después de todo era un Capulet deseoso de la sangre de Roméo.

En definitiva fue un estreno auspicioso, una verdadera clase de canto romántico francés del siglo XIX. Los defectos que pude haber marcado, productos del lógico nerviosismo del debut, no son relevantes para el resultado final. Seguramente van a mejorar en las próximas funciones. Vale la pena verla, se los aseguro. Una de las dos obras maestras de Gounod muy bien llevada al escenario. La otra es Fausto, mi preferida. Espero que pronto recuerden lo hermosa que es y la pongan en escena.

Roméo et Juliette
Roméo et Juliette. El elenco completo en el saludo final
Roméo et Juliette
Roméo et Juliette. Laura Polverini
Roméo et Juliette
Roméo et Juliette
Roméo et Juliette
Roméo et Juliette. Las bailarinas
Roméo et Juliette
Roméo et Juliette. Juan Casasbellas, director del Coro
Roméo et Juliette
Roméo et Juliette. Los miembros del Coro de Buenos Aires Lyrica
Roméo et Juliette
Roméo et Juliette. Walter Schwarz
Roméo et Juliette
Roméo et Juliette. Sebastián Angulegui
Roméo et Juliette
Roméo et Juliette. El maestro Javier Logioia Orbe

 

Escribo, tomo fotografías artísticas y analizo música clásica y rock, literatura, historia medieval y me atrevo con las noticias de Argentina y del mundo.

Deja un comentario