Pedro-Pablo Prudencio: Charla con el maestro chileno

Pedro-Pablo Prudencio, el maestro chileno, nació en un hogar de músicos, lo que pronto le permitió dirigir un enorme repertorio sinfónico-operístico. Recibió sus primeras clases de piano de su padre, y completó sus estudios como director de coro y orquesta en la “Hochschule für Musik Theater und Medien Hannover” en Alemania. Luego de recibirse fue contratado por el renombrado director de coro Johannes Mikkelsen, como su asistente en la ópera de Hannover. Después se mudó a Chile, donde vive hasta el día de hoy, siendo invitado regularmente por las más importantes orquestas del país, así como en el exterior a dirigir. Fue premiado por el Círculo de Críticos de Arte por su labor como director en tres producciones: El Rapto en el Serrallo, en el Teatro del Lago de Frutillar, y Tosca y Aída en el Teatro Municipal de Santiago. Su carrera, ya impresionante, parece no tener techo en el mundo de la ópera y de la música clásica. Hombre de pocas pero significativas palabras, tiene muy claras sus ideas y lo demuestra en esta breve charla con El Apasionado.

Pedro-Pablo Prudencio
Pedro-Pablo Prudencio en el Wagnerfest

El Apasionado: Lo he visto en acción en El Rapto en el Serrallo de Mozart en 2012 y en el Wagnerfest de este año. Me ha impresionado muy favorablemente, además de sus conocimientos del arte de dirigir y de su sensibilidad musical para interpretar a cada autor, su enorme entusiasmo, y muy especialmente la forma en que hace llegar ese entusiasmo a sus dirigidos. ¿Se prepara mentalmente de alguna manera antes de dirigir a una orquesta? ¿O simplemente entra al foso o sube al escenario de forma natural y allí se siente como en casa?

Pedro-Pablo Prudencio: No es que yo haga un rito especial preparándome para enfrentar a los músicos, eso sí busco la inspiración que cada músico busca cuando está a punto de interpretar una obra. Esta inspiración es importante para poder transmitírsela a los músicos y cantantes. El arte de dirigir no es un trámite, como ir al banco o al supermercado, sino que son momentos especiales que requieren respeto.

El Apasionado: Ha dirigido Don Giovanni, El Rapto, La Flauta Mágica y Cosi Fan Tutte, ¿a pesar de las notables diferencias que tienen estas obras entre sí, a qué elementos musicales le da usted una mayor importancia para dirigir una ópera de Mozart?

Pedro-Pablo Prudencio: Mozart tenía un gran sentido por lo escénico, siempre buscaba de intensificar lo que sucede en la escena o el libreto, esto lo dibuja y subraya musicalmente.

Por ejemplo a la reina de la noche con sus sentimientos de venganza, sus deseos de volver una situación o estado anterior y su creencia en la tradición Mozart le compone música en estilo de Händel, para aquella época anticuada. Es como si hoy en día escuchamos música disco, automáticamente no vemos transportados a la época de los 1980. Entonces cuando alguien de la época escuchaba alguien pedir venganza con música en estilo del barroco, inmediatamente sabía que esos pensamientos están fuera de moda. Por otra parte en la ópera  Don Giovanni, cuyo personaje central desconcierta a su entorno con sus excesos y desde un comienzo está huyendo, Mozart lo describe con la música casi literalmente. Mi labor como director  es buscar la interpretación que el compositor le quería dar al libreto y exponerla.

El Apasionado: Mozart: ¿en italiano o en alemán? ¿Prefiere dirigir el singspiel o la ópera italiana?

Pedro-Pablo Prudencio: No me puedo decidir.

El Apasionado: ¿Qué expectativas tiene con este Don Giovanni propuesto por Buenos Aires Lírica en esta temporada?

Pedro-Pablo Prudencio: Las más altas. Tenemos la suerte de trabajar con un excelente elenco de trayectoria internacional, que además de ser grandes cantantes destacan también por su capacidad actoral. Todos apoyados además por un magnífico trabajo escénico dirigido por Marcelo Lombardero, quien tiene la virtud de conocer a la personas y potenciar sus habilidades, además de poseer un profundísimo conocimiento de la obra. Con tanto profesionalismo se hace muy grato el trabajo. Esta puesta se viene con mucha energía y lo importante es que expresa el núcleo de la obra, que son los excesos que puede tener una persona.

El Apasionado: En mi opinión siempre es un gran desafío dirigir Don Giovanni, porque mucha gente conoce la ópera muy bien y en general son muy exigentes con la interpretación. ¿Usted lo siente así?

Pedro-Pablo Prudencio: Yo no conozco una sola obra de Mozart que sea fácil de dirigir.

El Apasionado: Debe haber sido un arduo trabajo poder coordinar a tantos músicos provenientes de distintas orquestas para el Wagnerfest, y lograr en gran resultado que pudimos observar y escuchar hace un par de meses. ¿Cómo es su trabajo en el día a día antes de un concierto y cuál es su exigencia con respecto a los músicos?

Pedro-Pablo Prudencio: Lo importante es no perder el respeto por la música y ese momento mágico que se forma al interpretarla. Todos debemos trabajar al máximo para lograr que esta florezca en su máximo resplandor.

Pedro-Pablo Prudencio en el Wagnerfest
Pedro-Pablo Prudencio en el Wagnerfest

El Apasionado: ¿De qué forma se relaciona con los cantantes durante los ensayos? ¿Tiene en cuenta sus necesidades de acuerdo a su capacidad vocal o prefiere que la orquesta toque al límite de sus posibilidades sonoras?

Pedro-Pablo Prudencio: No me parece que sea una contradicción tener en cuenta las necesidades de los cantantes y llevar a la orquesta a sus límites sonoros, los cuales pueden ser el límite hacia el forte y el límite del piano. Hay momentos que son de los cantantes y otros que son de la orquesta. En la fase de ensayos uno va conociendo a los cantantes y ahí busco de potenciar sus cualidades y apoyarlos en sus necesidades.

El Apasionado: Tiene un extenso repertorio operístico que incluye, además de a Mozart y a Wagner, a Puccini, Verdi, Bizet, Donizetti, Strauss, Purcell, Pergolesi, de Falla, entre otros. Con que corriente operística se encuentra más identificado. ¿Qué autor o autores lo hacen vibrar muy especialmente mientras está dirigiendo?

Pedro-Pablo Prudencio: Otra vez quedo incapaz de tomar una decisión, pero si puedo contar a Bach y especialmente su Pasión según San Mateo dentro de este grupo, me parece que resalta. Ya es de otro mundo.

El Apasionado: Ya que hablamos de gustos personales y emociones, esta es una pregunta que hago siempre porque me apasiona este tema, que en definitiva es muy personal. Cuando dirige seguramente siente una gran pasión, por eso le pregunto: ¿Dónde encuentra usted el equilibrio entre la emoción y la corrección musical estricta? ¿Es pasional o trata de ser cerebral buscando una interpretación cercana a la perfección?

Pedro-Pablo Prudencio: Esto es como salir a andar en bicicleta por un paisaje bonito. Por grandes trayectos uno simplemente disfruta el paisaje y se olvida de la bicicleta, que parece avanzar sola. Pero a veces uno pasa por caminos un poco más difíciles, que hay que concentrarse en no caerse, sin embargo no deja disfrutar el paseo.

El Apasionado: Me gustaría que me describiera alguna particularidad de los teatros en los que ha actuado. En los que se ha sentido mejor recibido por el público, o algún favorito por alguna razón especial. Y además, cuál prefiere por su acústica.

Pedro-Pablo Prudencio: El mejor público que he tenido fue cuando fui a dirigir un concierto a la cárcel. Nunca he sentido más agradecimiento por nuestro arte, que en aquella ocasión. Dimos poco a los reclusos y les entregamos mucho a la vez.

Por otra parte cada vez que voy a dirigir al Teatro del Lago de Frutillar (cerca de Bariloche) es un momento muy especial. Ese templo de las artes en medio de una majestuosa naturaleza, es enormemente inspirador para hacer música.

El Apasionado: Por último, le pido que me cuente un anhelo suyo, algo que desee cumplir en el futuro, que tenga relación con su profesión, por supuesto.

No dejar de poder hacer música.

Escribo, tomo fotografías artísticas y analizo música clásica y rock, literatura, historia medieval y me atrevo con las noticias de Argentina y del mundo.

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