La Viuda Alegre. Linda función de Juventus Lyrica

La Viuda Alegre. Música de Franz Lehár – Libreto de Victor Léon y Leo Stein, basado en la novela de Henri Meilhac “L’attaché d’ambassade”

Dirección musical de André Dos Santos – Dirección escénica de Ana D’Anna – Escenografía: Ana D’Anna y Constanza Pérez Maurice – Vestuario: Ana D’Anna y María Jaunarena – Iluminación: Gonzalo Córdova – Director del Coro: Hernán Sánchez Arteaga – Coreografía: Igor Gopkalo

Elenco: María Goso como Hanna Glawari, Ernesto Bauer en el rol del Conde Danilo, Ivana Ledesma como Valencienne, Duilio Smiriglia en el papel de Camille, Carlos Kaspar como el Barón Mirko Zeta, Fernando Navarro como Raoul, Norberto Lara en el rol de Njegus, Ezequiel González como Kromow, Felipe Cudina Begovic en el papel de Pritchitsch, Gabriel Carasso como Vizconde Cascada y Mariano Gladic como Bogdanowitsh.

El director musical André Dos Santos
El director musical André Dos Santos

La Viuda Alegre es una ópera que lo tiene todo para hacer que el espectador salga maravillado de la sala. Este viernes ocurrió eso, exactamente. Muy linda la versión de Juventus Lyrica, con varios aspectos muy destacables. El primero de ellos, la música. Durante los tres actos el director André Dos Santos hizo maravillas con la partitura de Lehár. Fue un disfrute pleno, permanente, porque los músicos tocaron con delicadeza, buen gusto y gran justeza las hermosas melodías del músico húngaro (aunque destacado ciudadano del Imperio Austro-Húngaro) Franz Lehár.

Luego de esta verdadera delicia musical podemos destacar a todos, absolutamente todos los que cantaron, en general voces ya conocidas en el ámbito local. María Goso, a quien disfruté en la Carmen del año pasado en este mismo escenario, en el rol de Micaela, sigue progresando con su voz. Ayer fue una excelente Hanna, dominando el escenario con su buen canto y buen gusto actoral.

Ernesto Bauer y María Goso
Ernesto Bauer y María Goso

En lo que respecta al Conde Danilo fue interpretado por Ernesto Bauer, a quien vimos hace poco en un excelente Valentin en la ópera Fausto de Buenos Aires Lírica. En esta ópera fue un Danilo magistral, con una voz perfectamente audible y un canto dúctil, melodioso, como lo requiere su papel. Además, cada vez demuestra mejores dotes actorales.

Ivana Ledesma, a quien nunca había podido ver antes, se lució con su papel de Valencienne, mostrándose como una actriz comediante de primera, y además con el agregado de una voz extraordinaria, que no le tuvo miedo a nada y con la que logró hacer maravillas. Para mi, lo mejor de la noche en todo sentido: canto, actuación y actitud.

Duilio Smiriglia e Ivana Ledesma
Duilio Smiriglia e Ivana Ledesma

A Duilio Smiriglia lo he observado en el papel de Jakob Glock en El Ángel de Fuego de Prokofiev, y me dio una buena impresión. Esta vez, en un rol bien distinto, cumplió perfectamente la parte de Camille, a veces un poco tapado por la tremenda voz de Ivana Ledesma, pero en las partes solistas mostró muy buen gusto para el canto y una muy hermosa voz de tenor, a la que debería dar apenas un poco más de volumen especialmente en los medios y graves, para poder transformarse en un excelente tenor.

El resto del elenco fue también maravilloso, grandes dotes histriónicas y muy buen canto mostraron Carlos Kaspar, Fernando Navarro, Ezequiel González, Felipe Cudina Begovic, Gabriel Carasso y Mariano Gladic. Una palabra especial para Norberto Lara, un personaje extraordinario que tuve el gusto de ver varias veces (Andrea Chénier, Los Cuentos de Hoffmann, Carmen) y que siempre entrega todo, muy buen canto, actuación, comicidad. Un aplauso para él, muy merecido.

Norberto Lara y Carlos Kaspar
Norberto Lara y Carlos Kaspar

El Coro dirigido por Hernán Sánchez Arteaga se mostró afinado, refinado, con un excelente volumen y gusto para interpretar las numerosas partes que Lehár les dedicó.

El cuerpo de baile se lució con seis bailarinas de gran belleza y con excelente gusto para el baile. Realmente fueron una delicia. Felicitaciones a todas ellas y a Igor Gopkalo, quien fue el inteligente coreógrafo que las puso en escena.

La Viuda Alegre
Fernando Navarro y Gabriel Carasso

La dirección escénica de Ana D’Anna mostró lo de siempre: mucho trabajo, mucha dedicación, lo que se ve reflejado en el rendimiento de los actores, siempre arriba de la media. La escenografía estuvo acorde a la obra, aunque le faltó algo de colorido, mientras que el vestuario a veces no fue muy de acuerdo con la personalidad de los actores. No me gustó para nada el vestido de María Goso, por ejemplo. Se debe pensar más en los actores en ese sentido, esto ya ha pasado muchas veces, no solamente en esta compañía. No se debe vestir a un personaje, se debe vestir a un actor. Y siempre se puede hacer mejor, a pesar del poco presupuesto que se tenga. Por último, la iluminación de Gonzalo Córdova, como siempre fue muy destacada.

En definitiva, una obra escrita para gozar y reír, ha logrado hacernos gozar y reír, justamente, gracias al esfuerzo de una compañía que siempre pone lo mejor de sí. Nada más que pedir, simplemente decir gracias por el esfuerzo y el talento.

La Viuda Alegre
Felipe Cudina Begovic
María Goso
María Goso

Escribo, tomo fotografías artísticas y analizo música clásica y rock, literatura, historia medieval y me atrevo con las noticias de Argentina y del mundo.

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