Falstaff, de Verdi, en el teatro Colón

Falstaff

Comedia lírica en tres actos (1893) con música de Giuseppe Verdi y libreto de Arrigo Boito, basado en Las alegres comadres de Windsor y fragmentos de Enrique IV, de William Shakespeare

Nueva producción del Teatro Colón. Dirección musical: Roberto Paternostro – Dirección de escena: Arturo Gama – Diseño de escenografía e iluminación: Juan Carlos Greco – Diseño de vestuario: Aníbal Lápiz Director del Coro Estable: Miguel Martínez – Asistente de dirección del coro: Marcelo Ayub

Reparto: Sir John Falstaff: Ambrogio Maestri – Alice Ford: Bárbara Frittoli – Ford: Fabián Veloz – Nanetta: Paula Almerares – Fenton: Emanuele D´Aguanno – Quickly: Elisabetta Fiorillo – Meg Page: Guadalupe Barrientos – Dr. Caius: Sergio Spina – Pistola: Gustavo Gibert – Bardolfo: Gabriel Centeno (en reemplazo de Juan Borja)

Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Ambrogio Maestri. Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón

Ha sido una linda noche, la de Falstaff en el Teatro Colón. No todo fue espectacular pero al menos el elenco se lució en gran forma. No suelo comenzar el relato de una función por el elenco pero hoy debo hacerlo. Ambrogio Maestri fue el gran responsable del enorme nivel de esta presentación. Es un Falstaff perfecto, yo diría que nació para interpretarlo y que incluso tiene un físico extraordinariamente igual al que todos quieren llegar en su camarín antes de actuar. Su voz ganó los corazones de todos los presentes en la sala y al final recibió la mayor ovación que recuerde en este escenario. Su canto es bellísimo, su dicción perfecta, su volumen es extraordinario y se me ocurren mil adjetivos para su actuación, pero no quiero aburrir. En suma, sólo por su actuación valió la pena asistir a esta representación.

Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Paula Almenares. Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón

Los demás cantantes, aún lejos de este nivel supremo, cumplieron con actuaciones más que destacadas. Bárbara Frittoli se lució como Alice Ford, aunque no llegó a ser la mejor del elenco femenino, algo que supuso una pequeña desilusión para mí. Fue dueña de un canto muy correcto, de buen nivel y perfectamente audible, pero le faltó algo más de gracia en la actuación y no tuvo la suficiente presencia como la mujer que planea dar una lección al fanfarrón y creído Falstaff. En cambio fue brillante la presentación de Paula Almenares como Nanetta, muy segura en canto y actuación y de gran presencia y ductilidad. Un verdadero placer verla y escucharla. Magnífico Fabián Veloz, un verdadero experto en Verdi, a quien tuve el gusto de ver componer un Rigoletto insuperable para Buenos Aires Lírica hace dos años. Su Ford fue muy ajustado, con una voz de excelente presencia y componiendo un maravilloso dúo con Maestri en la escena de la taberna. Y por si fuera poco está más delgado, estilizado y cada día actúa mejor. Y es nuestro, 100% argentino. Como Quickly volvió al escenario del Colón Elisabetta Fiorillo, que el año pasado fue uno de mis grandes desencantos en este mismo escenario interpretando a Ulrica en Un Ballo in Maschera. En Falstaff no cumplió con las espectativas de un papel que debe ser más gracioso y su voz sonó muy dura y sin matices, aunque nunca le perdió el ritmo a la trama y su voz fue perfectamente audible. Pero con eso no alcanzó para que cumpliera una buena actuación. Guadalupe Barrientos es otra gran promesa argentina que está para cosas mayores. Ya en Edipo, en Le Nozze di Fígaro y en Otello lo había demostrado con creces y este es solamente un escalón más en una carrera que está pidiendo a gritos un protagónico en este mismo escenario. Su Meg Page, un personaje muy difícil, fue sencillamente perfecto, en canto y actuación. El Dr. Caius de Sergio Spina fue también genial. Sus gritos, sus enojos y su desesperación por la maldad de Falstaff y sus secuaces fueron extraordinarios. Gran actuación. Finalmente los secuaces de Falstaff tuvieron muy buenos intérpretes, Gustavo Gibert y Gabriel Centeno como Bardolfo y Pistola. El coro también tuvo sus pasajes de lucimiento, mérito de Miguel Martínez y Marcelo Ayub, sus conductores.

Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Fabián Veloz. Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón

Pasamos a la puesta. Aquí el problema es mayor, porque la escenografía fue pobre, incapaz de aprovechar el enorme espacio que tiene el escenario del Colón e incluso incapaz de aprovechar el escenario giratorio, lo que hubiera sido genial para no tener que esperar largos minutos entre escena y escena. También la marcación actoral brilló por su ausencia y los actores tuvieron que arreglárselas para no chocar entre sí en medio de la desorientación. Un ejemplo fue el Dr, Caius que paseó por todo el escenario mostrando su enojo y otro muy claro el de Bardolfo y Pistola. No estuvieron deslucidos, simplemente a veces estuvieron desorientados y aparentemente nadie les marcó los movimientos. Si no fuera por la gran profesionalidad de los actores, la obra hubiera sido un caos en el escenario. Distinto fue el vestuario, cuya brillantez se debe a un verdadero artífice de la ópera-espectáculo: Aníbal Lápiz. Lamentablemente una espantosa idea de la puesta fue que todos los actores se cambiaron de ropa antes de terminar la obra, algo innecesario, y en los saludos el precioso vestuario desaparece por completo.

Dejo para el final el punto más controvertido: el discutido director musical, Roberto Paternostro. Es un director demasiado serio, al que escuché dirigir Wagner y a mi humilde entender lo hizo muy bien. Ahora bien, yo creo que los directores tienen que ser dúctiles y tratar de comprender a todos los autores mucho mejor. Paternostro, es evidente, no entiende bien la chispa de las composiciones de Mozart, ya que su Le Nozze di Fígaro sonó aburrida el año pasado. Ahora bien, en este Falstaff de Verdi volvió a adolecer de esa chispa especial que tiene la música, pero no fue tan grave en esta oportunidad porque el elenco y en especial ese genio que es Ambrosio Maestri salvó todo con su actuación. Debió haberse elegido a otro director, que si le hubiera dado a la música ese toque cómico tan especial que le dio su autor, hubiera transformado una excelente noche en una noche antológica e inolvidable.

De todas formas el balance es muy bueno y hasta Paternostro fue muy aplaudido al final, porque la gente salió contenta luego de haber escuchado a ese monstruo musical que se llama Ambrogio Maestri.

Argumento

Libreto

Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Barbara Frittoli. Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Emmanuele D’Aguanno – Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Guadalupe Barrientos. Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Sergio Spina. Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Roberto Paternostro. Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Miguel Martínez, Marcelo Ayub y el Coro Estable. Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Gustavo Gibert. Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón
Gabriel Centeno. Falstaff, de Verdi, en el Teatro Colón

Escribo, tomo fotografías artísticas y analizo música clásica y rock, literatura, historia medieval y me atrevo con las noticias de Argentina y del mundo.

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