Don Giovanni de Mozart: el presente le sienta bien
Don Giovanni de Mozart
Don Giovanni de Mozart

Il Dissoluto Punito, o sia Il Don Giovanni. Dramma giocoso en dos actos con música de Wolfgang Amadeus Mozart y libreto de Lorenzo Da Ponte

Dirección musical: Pedro-Pablo Prudencio – Puesta en escena: Marcelo Lombardero

Dispositivo escénico y escenografía virtual: Diego Siliano – Diseño de vestuario: Luciana Gutman – Diseño de iluminación: Horacio Efron – Bajo continuo: Nicolás Luis - Dirección de coro: Juan Casasbellas - Coreografía: Ignacio Gonzalez Cano 

Cantantes: Don Giovanni: Nahuel Di Pierro, Donna Anna: Oriana Favaro, Don Ottavio: Santiago Bürgi, Il Comendatore: Hernán Iturralde, Donna Elvira: María Victoria Gaeta, Leporello: Iván García, Zerlina: Cecilia Pastawski, Masetto: Mariano Fernández Bustinza.

Don Giovanni de Mozart
Don Giovanni de Mozart. Gaeta, Di Pierro, García, Favaro y Pastawski

Esta función de Don Giovanni logró descubrir a un Mozart diferente, algo que jamás pensé que fuese posible. Trasladado al mundo moderno, Don Giovanni nos ha mostrado a un Don Juan que ya no es el estereotipado galán que con dinero y pocos escrúpulos explota su simpatía con las mujeres y que generalmente cae muy bien a un público complaciente. El que vi anoche en la excelente puesta de Marcelo Lombardero, explotó de ansias de lujuria, de violencia sexual, verbal y física, fue un hombre desesperado por obtener todo lo que le vino en gana y sin ningún escrúpulo para lograrlo. Haber visto esta puesta revalorizó para mí la gran música del maestro vienés, y la transformó, como si la escuchara dentro de una pesadilla nocturna, en una maravilla oscura, casi tenebrosa, infame acompañarte de los más negros sentimientos del protagonista. Vi lo que pasaba en el escenario, la crueldad, el abuso, la violencia, pero también viví esos sentimientos a través de la gran música de Don Giovanni y eso fue grandioso, como si jamás la hubiese escuchado antes (milagro!) y por eso pude revalorizarla en todo sentido.

Opera estructurada y demasiado bien conocida (a la que suelen ponerle el mote de mejor ópera de la historia), este Don Giovanni es distinto, y pasó a ser un milagroso redescubrimiento de los motivos musicales más sórdidos, más oscuros y tenebrosos que jamás hube escuchado. Creo que Mozart pensó en darle este exacto sentido a su música, creo que ahora sé lo que sintió al componerla, todo lo que su mente elaboró mientras la estaba imaginando. Y el maestro Pedro Pablo Prudencio ha logrado transmitir ese sentimiento con una sabiduría excepcional. Todo esto hizo que valiera la pena asistir al Teatro Avenida a ver esta excelente producción de Buenos Aires Lírica. Claro está que hay muchos otros momentos dentro de esta gran música que son delicados, melodiosos y bellos, pero resalto lo que nunca pude ver en esta ópera.

Don Giovanni de Mozart
Don Giovanni de Mozart. Nahuel Di Pierro e Iván García

Confieso que Don Giovanni normalmente me aburre un poco (lo siento, admiradores del Mozart italianizado, siempre preferí la genial Flauta Mágica), y que asistí al teatro un poquito molesto porque no tenía muchas ganas de  verla. Cuando salí, maravillado por este espectáculo, mi visión de la obra ya era absolutamente diferente (perdón, Mozart, no lo había visto antes). A los que les encanta el Mozart clásico, solamente les digo que si se enojan con esta puesta tienen razón. Si querían ver a un Don Giovanni tradicional, éste no lo es, evidentemente. Pero me quedo con este Don Juan cruel, asesino y aprovechador, antes que con el que mucho quisieran ver una y otra vez. El espectáculo que vi ayer tiene el verdadero espíritu del Don Juan.

La escena, dividida en dos, la calle abajo, un salón arriba, con paneles donde se proyectaron ingeniosas imágenes, fue perfecta para el desarrollo de la obra. La iluminación fue excelente, dando distintos sentidos a las escenas, utilizando mucho y bien las zonas en penumbra, especial para este argumento. Los actores se sintieron muy cómodos, al menos eso pareció, al trabajar sobre un escenario doble que les permitió también un doble lucimiento. Digo Siliano creó un escenario muy práctico (a veces luminoso, a veces sórdido, siempre cambiante y atractivo) para finalmente lograr una puesta meritoria.

Los cantantes, por su parte, se lucieron como tales y como actores, demostrando que trabajaron mucho y en equipo para lograr hacer una obra buena en todo sentido. El bajo Nahuel Di Pierro fue un Don Giovanni sin fisuras, muy bien cantado, sólida y potente la voz. Su actuación como un desbocado, violento y desesperado don juan fue excelente. El dramatismo que logró sobre el final, esperando al Comendatore, fue magnífico. El bajo venezolano Iván García se lució como Leporello con una voz muy colorida que brilló en el escenario. Su actuación (distinta de otros Leporellos que buscan ser simpáticos y lograr la risa del público) fue tanto cómica como trágica, logrando en ambos campos una gran performance. Oriana Favaro fue Donna Anna, que con su delicada voz y una actuación solvente dio vida a una mujer golpeada emocionalmente que sólo busca la venganza.

Don Giovanni de Mozart
Don Giovanni de Mozart. Santiago Burgi y Victoria Gaeta

El tenor Santiago Burgi tuvo una gran noche como Don Ottavio, hizo una muy buena actuación y cantando se lució en sus dos hermosas arias. Victoria Gaeta hizo una emocionante Donna Elvira, con una bella voz y una muy buena actuación resaltando este entrañable personaje que no deja de caer una y otra vez en las garras de Don Giovanni, a pesar de que sabe perfectamente cómo es. Cecilia Pastawski cumplió con su Zerlina, bien en todo sentido, mientras que Mariano Fernández Bustinza le puso todo su carácter a Masetto, pero no logró llegar al fondo de su celoso personaje, especialmente con la voz, muy aguda a mi entender para este papel. Otro gran lucimiento fue el de Hernán Iturralde como Il Comendatore (esta vez solamente en lo vocal, ya que no apareció en el escenario salvo por las filmaciones proyectadas sobre los paneles). Iturralde tiene una bellísima y potente voz de bajo y lo demostró cantando detrás (o al costado) del escenario y luciéndose a pesar de la dificultad del sonido en sobrepasar los paneles. El coro dirigido por Juan Casabellas estuvo muy ajustado y afinado, y con mucho movimiento, como en cada ocasión en la que actúa. El cuerpo de baile estuvo presente en innumerables escenas destacando la sensualidad y lo desbocado del mundo que rodea a Don Giovanni. Excelente en todos sus movimientos.

Pedro Pablo Prudencio, al mando de una orquesta brillante consiguió que Mozart estuviera presente en la sala. Yo estoy seguro de que si hubiera una forma de que el autor presenciara esta puesta, sería el primero en ponerse de pie y aplaudir a rabiar, como hizo todo el público presente, emocionado por el espectáculo que acababa de ver.

Argumento

Libreto

Don Giovanni de Mozart
Don Giovanni de Mozart
Don Giovanni de Mozart
Don Giovanni de Mozart
Don Giovanni de Mozart
Don Giovanni de Mozart. Oriana Favaro y Cecilia Pastawski
Don Giovanni de Mozart
Don Giovanni de Mozart. El saludo de Iván García. Ovacionado
Don Giovanni de Mozart
Don Giovanni de Mozart. La ovación interminable para Pedro Pablo Prudencio
Don Giovanni de Mozart
Don Giovanni de Mozart. Hernán Iturralde
Don Giovanni de Mozart
Don Giovanni de Mozart. Juan Casasbellas
Don Giovanni de Mozart
Don Giovanni de Mozart
Don Giovanni de Mozart
Don Giovanni de Mozart. El otro gran protagonista: el público y su ovación

 

Escribo, tomo fotografías artísticas y analizo música clásica y rock, literatura, historia medieval y me atrevo con las noticias de Argentina y del mundo.

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