Don Giovanni en el Colón. Buena función

Don Giovanni, buena función en el Colón

Dirección Musical: Marc Piollet – Escena: Emilio Sagi – Escenografía: Daniel Bianco – Vestuario: Renata Schussheim – Iluminación: José Luis Fiorruccio

 Erwin Schrott: Don Giovanni – Paula Almerares: Donna Anna – María Bayo: Donna Elvira – Jonathan Boyd: Don Ottavio – Simon Orfila: Leporello – Jaquelina Livieri: Zerlina – Mario De Salvo: Masseto – Lucas Debevec Mayer: Il Commendatore

Don Giovanni en el Colón
Erwin Schrott como Don Giovanni

Una ajustada función de Don Giovanni se vio en la función del viernes 8 de abril en nuestro Teatro Colón, con algunos méritos y algunas partes flojas, pero en general con buen resultado final.

Lo más flojo fue la escenografía. No se entendió el porqué de los opresivos paneles metálicos, más adecuados para Wagner que para Mozart, ni que todo se encontrara enmarcado como si la obra pudiera enmarcarse en un cuadro, justamente esta, que escapa de todos los marcos existentes. Tampoco fue buena la puesta. No hubo un trabajo general con los actores, que así quedaron librados a su propio talento. Como era de esperar, algunos se portaron de forma brillante, otros no supieron muy bien qué hacer. Nuevo fracaso de Emilio Sagi, viejo arruinador de óperas en nuestro gran Teatro. Voto por que no vuelvan a contratarlo, para no tirar nuestro dinero. Con una buena puesta en escena, este mismo elenco pudo haber hecho algo memorable, no solamente una buena función. El vestuario y la iluminación fueron correctos, sin deslumbrar. La acción transcurre en algún momento del Siglo XX, pero eso no fue significativo para esta representación. El modelo a seguir para trasladar la obra a esta época es el que utilizó Lombardero en su Don Giovanni para Buenos Aires Lírica, que fue excepcional, una puesta en escena a la que Sagi debió haber ido para aprender algo.

Lo peor de todo: la escena final, con una mano que sale desde la mesa atrapando la mano de Don Giovanni. ¿Y la estatua del Commendatore? Bien guardada, gracias por preguntar…

Paula Almenares como Donna Anna
Paula Almenares como Donna Anna

Lo mejor estuvo del lado de la música. La Orquesta Estable, dirigida de manera eficiente por Marc Piollet, mantuvo el interés musical de forma permanente, aunque sin lograr (salvo algunos momentos) un rendimiento superlativo, pero presentó la partitura de Don Giovanni con el máximo respeto y buen entendimiento en general.

Los cantantes se repartieron los mayores méritos, aunque la puesta los dejó por momentos desamparados y tuvieron que manejarse lo mejor que pudieron:

Erwin Schrott (a quien pude disfrutar en Le Nozze di Fígaro en este mismo escenario, arruinada también por los realizadores y salvada por el barítono uruguayo) fue un Don Giovanni con una voz absolutamente bella, de buen timbre y magnífico volumen. Su desenvoltura para actuar, su humor y despliegue físico fueron sus mejores cartas. Se constituyó en lo mejor de la noche, aún con esa forma personal de manejarse con gestos y actitudes humorísticas fuera de libreto, como ser chasquear los dedos, batir palmas o incluso patear el escenario produciendo ruidos todos el tiempo. Todo en él quedó bien, porque su canto fue hermoso y su actuación, brillante, por eso se ganó una de las mayores ovaciones de la noche.

Simón Orfila en el rol de Leporello
Simón Orfila en el rol de Leporello

A su lado estuvo el español Simón Orfila, quien el año pasado nos regaló un estupendo Dulcamara en L’Elixir D’Amore de Donizetti. Orfila cumplió ampliamente con su Leporello, logrando una buena combinación actoral con Schrott, algo fundamental para el éxito de la ópera. Su voz no tiene el registro de bajo que me gusta para el personaje, pero por otro lado su canto fue efectivo y su volumen es más que suficiente para el teatro Colón, lo que ya es mucho decir. Se fue muy aplaudido.

Donna Ana fue interpretada por Paula Almenares, a quien he visto haciendo, entre otros personajes, una excepcional Nanetta en Fastaff en este mismo escenario. Almenares es siempre solvente y mantiene una calidad de canto suprema. Esta vez comenzó tímidamente a andar con su difícil personaje, pero poco a poco se tornó más segura, su canto se hizo más interesante y terminó descargando todo su talento sobre el escenario. Creo no faltar a la verdad cuando digo que fue para ella la mayor ovación de la noche.

Jaquelina Livieri como Zerlina
Jaquelina Livieri como Zerlina

Jaquelina Livieri ya no es una revelación, por eso, luego de verla en Werther y en L’Elixir D’Amore, no me sorprende haberla visto como ayer, protagonizando a una excelente Zerlina, sin fisuras en la voz ni en su actuación. Se desenvuelve con gran personalidad sobre el escenario, y ya forma parte integrante del grupo de nuestros mejores cantantes actuales. Una ovación la despidió.

María Bayo ha realizado con gran esfuerzo a una Elvira interesante. Con su voz no tuvo dificultades mayores, aunque se notó cierto esfuerzo para llegar a las notas altas. Pero como el regisseur dejó a los cantantes a merced de lo que pudieran hacer, no pudo hacer de su personaje algo memorable, como seguramente hubiese hecho si hubiese estado dirigida por alguien que entendiera a Mozart. Pareció distraída en algunos momentos, y en otros, perdida. Pero al menos con su canto obtuvo mejores resultados, y fue muy aplaudida al final.

El maestro Marc Piollet
El maestro Marc Piollet

Jonathan Boyd también se vio perdido en cuanto a la actuación, se lo notó a veces incluso algo nervioso, es duro y no parece tener muchas dotes actorales. Pero no en vano Mozart escribió las dos arias para Don Ottavio con melodías extraordinarias, por lo que el tenor logró meterse en el público cantando con su voz eminentemente mozartiana y muy melodiosa. Eso solo justificó su presencia en nuestro gran Teatro, y por eso la gente lo aplaudió con ganas al final de cada aria y en los saludos finales.

Flojo Mario de Salvo, un buen bajo que sabe lucirse en óperas de Verdi o Puccini, por ejemplo. Se lo vio incómodo en el rol de Masetto, también abandonado por el regisseur, y su voz no pudo superar ese inconveniente. Igual fue muy aplaudido, porque es un cantante muy querido por los asistentes al teatro.

María Bayo como Elvira
María Bayo como Elvira

Por último el Commendatore, rol corto pero importante y muy difícil, fue realizado por Lucas Debevec Mayer. Tiene una voz imponente y actuó muy bien la escena del duelo con Don Giovanni. Luego en la escena final no aparece, como suele ser costumbre, pero su voz suena amplificada. No soy amigo de las amplificaciones, pero me pareció bien en este caso, ya que indefectiblemente todos los Commendatore fallan en la escena final, que debe ser una de las más difíciles del arte cantado.

El coro, con relativamente poco trabajo en esta obra, igualmente cumplió una gran labor.

Como conclusión puedo decir que la ejecución de la obra fue buena, se dejó ver, se pudo disfrutar mucho en algunos momentos, y las fallas nunca fueron tan graves como para protestar demasiado. ¿Pudo ser mejor? Sí, sin dudas, pero hay personas que no tienen remedio, y no deben pisar más nuestro Teatro, para bien del público y de todos. Pero al menos dio la sensación de que todos pusieron lo mejor de sí mismos para que la obra fuera disfrutable y en gran parte lo consiguieron. Cuando es así simplemente hay que dar las gracias y disfrutar del espectáculo. Yo pude hacerlo.

Jonathan Boyd como Don Ottavio
Jonathan Boyd como Don Ottavio
Mario de Salvo en el rol de Masetto
Mario de Salvo en el rol de Masetto
Lucas Debevec Mayer como el Commendatore
Lucas Debevec Mayer como el Commendatore
El Coro Estable
El Coro Estable

Escribo, tomo fotografías artísticas y analizo música clásica y rock, literatura, historia medieval y me atrevo con las noticias de Argentina y del mundo.

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