Crystal Manich: entrevista con una destacada regisseur

Crystal Manich es la responsable de la bella e inteligente puesta en escena de Adriana Lecouvreur para Buenos Aires Lírica. Pero a la vez es mucho más que eso, joven, talentosa, inquieta y con permanente vocación de estudiar todo tipo de obra que pase por su camino.

El Apasionado:  ¿Qué elementos tiene la ópera en general, que te atrae tanto y que te hace poner tanta pasión en tu labor?

Crystal Manich: La ópera es la expresión más alta de la arte escénica.  Cada persona que se pone en el escenario para cantar debe ser venerado por la vulnerabilidad que está mostrando.  Por esto me encanta la ópera.  Es una forma de arte mayor y muy dramática.

E A: En otros reportajes dijiste que no conocías muy bien la ópera de Cilea, Adriana Lecouvreur, y que te alegrabas de eso porque te permitía hacer algo propio, libre de influencias de producciones anteriores. ¿Cómo es ese proceso que nace desde el interior de vos misma?

C M: Empiezo con la música y las letras, por supuesto.  En un sentido, la música me habla y me dirige a descubrir su significado.  Enfoco en encontrar la manera de contar la historia de lo que creo se trata la ópera.  Hay que tener una imaginación para que una idea fresca y unos imágenes nuevas te pueden penetrar profundamente.  Es así como formulo mis ideas sobre la acción fisica y mental de la trama.

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Crystal Manich en los saludos de la función estreno de Adiana Lecouvreur

E A: Es de agradecer que no hayas cambiado la época del libreto de la obra. De esta manera se transformó en una representación casi perfecta. ¿Es tu actitud habitual respetar ese aspecto o a veces has cambiado la época de alguna obra?

C M: Solo he cambiado la época completamente una vez.  Fue por razones de un presupuesto demasiado bajo y no vi la manera en hacer algo de época—si uno no lo puede hacer bien mejor no hacerlo.  Y era con estudiantes, así fue un buen ejercicio para todos.  Lo que sí hago mucho y algo que mi interesa es construir vestuario que viene desde nuestra época pero con una silueta de la época en la que la pieza se lleva a cabo.  El resultado queda como un homenaje a la época mientras manteniendo un sentido de estar en una época universal—es un mundo que no conocemos.  Creo que por lo tanto estas piezas pertanecen a la época cuando fueron escritos.  Es la forma en la que uno ejecuta una escenografía y un vestuario con un punto de vista que puede comunicar el mensaje univeral y su modernidad.  Como mirando al pasado desde nuestra perspectiva de hoy día.

E A: ¿Qué es lo que más te impresionó de la música que escuchaste en esta ópera?  ¿Te gusta? ¿O prefieres otros estilos?

C M: Me encanta la música de esta ópera, especialmente el cuarto acto.  Me inspiró mucho para guiarme hacia los aspectos específicos de la producción.  Hay un poco de Puccini, un poco de Wagner, un poco de Massenet.  Pero también hay algo puramente de Cilèa que se expresa con los temas del cuarto acto.

E A: ¿Qué es lo que le pides a un cantante para que realice una excelente labor? ¿Cómo te han respondido en la producción de esta ópera?

C M: Exijo honestidad y conexión con el compañero en el escenario.  La época de cantar al aire cuando hay otros personajes en el escenario ha pasado, según yo.  El elenco en BAL respondió muy bien a este desafío y por eso estoy agradecida.  Realmente el elenco era muy interesado en la honestidad.

E A: ¿Cómo fue trabajar para Buenos Aires Lírica por segunda vez?

C M: Me encantó.  Es una compañía que confía mucho en la gente que se contrata.  Siempre me siento apoyada en mis decisiones artísticas.

Crystal Manich
Crystal Manich

E A: En años anteriores dirigiste las puestas de Aída, La Bohéme, Madama Butterfly, Der Fliegende Holländer, entre muchas más. O sea, Verdi, Puccini, Wagner, entre otros autores, en obras muy difíciles. Se nota que te gustan los desafíos. De todas las óperas que realizaste, ¿Cuál te dejó más satisfecha y por qué?

C M: La Butterfly siempre me deja satisfecha.  Hay algo en esa pieza que entiendo muy bien.  Me conecto la situación de Cio Cio San.  Pero cada producción tiene su satisfacción por un lado u otro.  Este año hice Rusalka y fue allí donde me di cuenta que podía, de hecho, hacer una ópera en un idioma al que no hubiera sido previamente expuesta.  Me gustaría explorar el repertorio Ruso.

E A: ¿Cuáles serán tus próximas producciones?

C M: Este año haré mi primer musical americano (!) Fiddler on the Roof.  También en el futuro voy a estar viviendo mucho en el siglo XVIII con producciones de Handel, Mozart y Lully.  También haría mi primer Pagliacci junto con La voz humana.  ¡Tengo mucho que estudiar!

E A: ¿Tienes algún fuerte deseo sin cumplir aún? ¿Alguna obra en especial, o algún otro tipo de trabajo para el futuro?

Me gustaría dirigir mi primer obra de Shakespeare, Ibsen, Chekhov o Williams.  No he hecho una obra de teatro desde la universidad y me atrae.

E A: ¿Volverás a la Argentina? ¿Traerás alguna producción de Opera Omnia?

C M: ¡Me encantaría volver!  No sé cuando todavía…

E A: Si hay algún autor que me fascina especialmente es Monteverdi. ¿Cómo fue producir “Il ritorno d’Ulisse in patria”?

C M: Monteverdi es único.  Él era un hombre de teatro.  Sus óperas son completamente obras con música en situaciones muy complicadas.  Adaptamos a Ulisse para agilizar la trama dramática y funcionó muy bien.  Pero mi Monteverdi preferido es L’Incoronazione di Poppea.

E A: Coincido con L’Incoronazione di Poppea, es una obra fuera de serie. Para terminar, ¿qué música escuchas cuando no escuchas ópera?

C M: No hay muchos momentos en que no escucho la música clásica.  Pero en las raras ocaciones, sinceramente, me encanta la música house/electrónica.  Creo porque no tiene NADA que ver con la música clásica y puedo escapar un poco.  También soy aficionada del jazz de los años ‘40-’50.

E A: Muchísimas gracias Crystal por tu tiempo y atención. Espero volver a entrevistarte en un futuro.

Escribo, tomo fotografías artísticas y analizo música clásica y rock, literatura, historia medieval y me atrevo con las noticias de Argentina y del mundo.

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