Carlos Vieu, reportaje antes de Adriana Lecouvreur

El Apasionado agradece la disposición de  Carlos Vieu, director musical de la ópera Adriana Lecouvreur, de inminente estreno en el Teatro Avenida por la Compañía Buenos Aires Lírica, para responder estas preguntas, así podemos conocerlo un poco más y acercarnos a su tarea de director, que hace muchos años viene ejerciendo de manera talentosa, lúcida e inteligente en muchos de los mejores teatros del mundo.

Carlos VieuEl Apasionado: Usted tiene una extensa trayectoria, ha dirigido orquestas en el teatro Colón, en el Avenida pero además en el Teatro Argentino de La Plata y en distintos coliseos en Rosario, Bahía Blanca, Armenia y Chile. Tiene una larga experiencia en repertorio sinfónico-coral y operístico. ¿Con qué tipo de repertorio se siente más cómodo? ¿Qué lo hace disfrutar más mientras está dirigiendo?

Carlos Vieu: Y en muchos lugares más de Sudamérica y el mundo. Sin duda estar en el escenario es un placer en toda condición de repertorio, pero siempre he disfrutado y elegido dirigir ópera por sobre las demás posibilidades. Es un trabajo teatral integral, no sólo musical, que exige del director una habilidad muy especial de concertación. Lo artesanal e imprevisto del género, mas allá de los minuciosos ensayos, generan una adrenalina muy especial que sin dudas es lo que mas disfruto, aparte de la posibilidad de coordinar tantas dificultades como este genero presenta.

 E. A. ¿Se emociona durante las actuaciones o es más bien cerebral para dirigir?

C. V. Por supuesto que me emociono. Seria imposible conmover al publico si primero no se siente en carne propia aquello que se debe transmitir de la idea del compositor y como eso adquiere personalidad propia en la lectura personal. Lo cerebral lo dejo para las operaciones neuromotrices que implica la dirección orquestal, pero es imposible ser un buen director, comprometido y con conciencia que de su energía depende mucha gente, si solo se fuera un cerebro frío que realiza habilidades técnicas.

Carlos VieuE. A. Ha dirigido orquestas y músicos excepcionales. Cuénteme algo sobre esa experiencia. Imagino que no es muy fácil coordinar los esfuerzos de todos con el objetivo de lograr una actuación sobresaliente.

C. V. Obviamente. También debo decir que del nivel cultural general y del técnico en particular de los músicos, hace diferencias muy marcadas ante una misma propuesta de dirección. También hay que decir, ya que habla de coordinar esfuerzos, cuanto influye la buena o mala organización extra musical de cada producción. Puede ser la diferencia entre el caos o el placer de trabajar en la contención de un ámbito culto que preve las condiciones que el músico necesita y las provee muy cuidadosamente.

E. A. La obra que va a representar desde el 6 de Junio en el Teatro Avenida es una de mis preferidas, una bellísima obra del periodo verista. ¿Qué me puede contar sobre Adriana Lecouvreur de Cilea? ¿Qué dificultades musicales le presenta? ¿Se siente a gusto dirigiendo esta ópera?

C. V. Con esta increíble opera me siento absolutamente en mi terreno. Es el tipo de repertorio para el que me he formado y en el que siento mas afinidad y comodidad. Por supuesto es un gran desafío hacerlo en un teatro con un foso tan pequeño ya que la masa de cuerda se reciente en el numero ideal, pero la música es tan maravillosa que compensa cualquier falencia en ese aspecto. La obra, aparte de su obvia belleza melódica y temática, posee una arquitectura perfecta, conjugando lo mas expresivo de los recursos de la lírica italiana en cuanto a la escritura melódica, colorista y vocal, con la forma y estructura basada en el Leitmotiv, como si fuese una opera wagneriana. es perfecta y esperamos poder llevarla a buen puerto con los elementos con los que contamos y partiendo de la base de un talentosísimo elenco.

Carlos VieuE. A. Cuénteme de qué forma se prepara con los cantantes de esta representación, los cuales son todos excelentes. Uno de los problemas que se deben resolver para dirigir una ópera es tratar de coordinar y lograr una buena relación entre el sonido del foso y el de los cantantes en el escenario. ¿De qué forma lo abordan?

C. V. Trabajando duro y exprimiendo cada ensayo al máximo.

E. A.  El teatro Avenida es precioso, voy allí seguido y disfruto de cada uno de los espectáculos de Buenos Aires Lírica. Lo he visto a usted dirigiendo Il Barbero de Sevilla, Don Giovanni, Lucia Di Lammermoor y Rigoletto. El foso es relativamente pequeño, no deja lugar para mucho más de cuarenta músicos, y a pesar de ello ha logrado una excelente sonoridad con la orquesta. ¿Hay algún secreto para lograr esto?

C. V. Cada director supongo que desarrolla su propio sonido, que parte no solo de su propuesta técnica e interpretativa, sino en su energía y claridad al momento de pedir a los músicos ciertos colores que hacen al drama. Para mi la orquesta es un personaje más y por eso siempre me he preocupado por cuidar de sobremanera que su sonido, mas allá de lo cuantitativo, adquiera un muy cuidado aspecto cualitativo y de equilibrio sonoro.

E. A. ¿Qué expectativas tiene con respecto a esta representación de Adriana Lecouvreur? Cuénteme un poco lo que espera de ella teniendo en cuenta el avance de los ensayos. ¿Podemos ilusionarnos con una función superlativa?

C. V. Entiendo que si. Tal vez habrá que esperar a que el público determine el veredicto. Nosotros nos entregamos en cada compás y hacemos todo lo posible por lucir esta maravillosa obra con todos sus inagotables detalles lo mejor que podemos. No dudo que será un suceso, aunque siempre en el afán de buscar la perfección, queramos más y más después de cada ensayo.

E. A. Muchas gracias nuevamente por su tiempo  y le deseo que tenga un éxito total con esta obra. Nosotros no dudamos de que el público la disfrutará.

Ver reportaje a Virginia Wagner

Ver reportaje a Eric Herrero

Ver reportaje a Cristián Hernández Larguía

Carlos Vieu

Escribo, tomo fotografías artísticas y analizo música clásica y rock, literatura, historia medieval y me atrevo con las noticias de Argentina y del mundo.

Deja un comentario